Incremento exponencial de la Incapacidad Temporal (IT): Diagnóstico institucional (AIReF) y márgenes de actuación empresarial.
En los últimos años, la IT por contingencias comunes se ha convertido en uno de los principales factores de tensión del sistema laboral y de Seguridad Social en España. Así lo constata de forma expresa la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) en su reciente informe, quizás el más extenso y objetivo que han desarrollado hasta la fecha, elaborado en el marco del Spending Review 2022–2026, que describe un escenario de crecimiento sostenido, estructural y difícilmente reversible a corto plazo si no se adoptan medidas correctoras relevantes.
La IT es una de las principales prestaciones del sistema de bienestar español y su finalidad es proteger económicamente a las personas trabajadoras cuando una enfermedad o accidente les impide, de forma transitoria, desempeñar su actividad laboral.
En términos presupuestarios, la IT representa el segundo mayor componente del gasto de la Seguridad Social, con un desembolso de 16.500 millones de euros en 2024, solo por detrás de las pensiones y a fecha de la presente se ha convertido en uno de los principales problemas a gestionar en nuestro ámbito laboral por su absoluto incremento desorbitado. Desde la perspectiva empresarial, este fenómeno no solo tiene un impacto presupuestario agregado, sino que genera efectos directos y crecientes sobre la organización del trabajo, la productividad, la planificación de recursos humanos y los costes indirectos derivados del absentismo reiterado y de corta duración.
- El diagnóstico de la AIReF: una disfunción estructural del sistema:
El informe de la AIReF parte de un análisis empírico de gran profundidad, apoyado en microdatos del universo de episodios de IT del INSS, historiales laborales, registros clínicos de atención primaria, mutualidades administrativas y convenios colectivos. A partir de esta base, identifica una disfunción estructural en la gobernanza de la IT derivada del denominado problema “principal–agente”. Por todo ello ha llegado a relevantes conclusiones que obligarían a tomar medidas de inmediato ante la gravedad actual de la situación.
En esencia, el sistema atribuye la decisión clínica de la baja a los facultativos del Sistema Nacional de Salud (SNS) –ellos son los “agentes”-, mientras que la financiación de la prestación corresponde al INSS –este Organismo sería el “principal”-. Esta separación entre quien decide y quien asume el coste, unida a la fragmentación territorial del sistema sanitario -tenemos 17 servicios de salud distintos y no coordinados- genera disfunciones claras el control de la duración y la reiteración de los procesos, especialmente en ausencia de mecanismos eficaces de supervisión y seguimiento integrados o globales.
Este déficit estructural se ve agravado por la “falta de interoperabilidad de los sistemas de información”, que impide una visión completa y coordinada del proceso de IT desde su inicio hasta su extinción. En la práctica, ello supone que los distintos sistemas sanitarios, administrativos y de Seguridad Social no se encuentran plenamente integrados, lo que obliga a cada interviniente a actuar con información incompleta o descoordinada, limitando la capacidad de seguimiento y control efectivo de los procesos de IT.
- Empeoramiento de los indicadores: más bajas y procesos más largos.
Lógicamente ante está base institucional tan deficiente los principales indicadores se están deteriorando a pasos agigantados. Entre 2017 y 2024, la incidencia de las bajas por contingencias comunes ha aumentado cerca de un 60%, mientras que la duración media de los procesos se ha incrementado aproximadamente un 15%.
El fenómeno resulta especialmente intenso en determinadas patologías, singularmente los trastornos mentales y las enfermedades musculoesqueléticas, que concentran las duraciones medias más elevadas. Todo ello en un contexto de aumento de las listas de espera del sistema sanitario público, lo que contribuye a la prolongación de los procesos de IT por razones ajenas a la capacidad laboral estricta del trabajador.
A este escenario se suman otros factores concurrentes como el hecho de que los procesos de IT tienden a aumentar en los períodos de crecimiento económico, cuando el mercado de trabajo es más favorable y la percepción de riesgo laboral es menor. O como consecuencia de la evolución normativa hacia un enfoque progresivamente más garantista desde 2018, especialmente con las últimas reformas laborales y normativas – a destacar la Ley 15/2022, de 12 de julio – que habría revertido restricciones previas y ampliado la protección económica durante los episodios de IT. La concurrencia de todos estos elementos ha configurado un cóctel especialmente desestabilizador, que ha terminado por forzar las costuras del sistema y poner de manifiesto sus limitaciones estructurales.
- El papel de la negociación colectiva y de las reformas normativas recientes
La AIReF subraya, asimismo, el impacto relevante de la negociación colectiva en la extensión de complementos económicos durante la IT. Una parte significativa de los convenios sectoriales y casi dos tercios de los de empresa elevan la cobertura hasta equiparar, total o parcialmente, la prestación con el salario habitual, reduciendo los incentivos económicos al retorno al trabajo.
A ello se añaden los efectos medidos de determinadas reformas normativas. El informe acredita, con metodología de impacto causal, que la restauración del complemento del 100% en la IT para empleados públicos incrementó en un 40% la probabilidad de iniciar una baja, y que la reforma laboral de 2021, al favorecer el tránsito hacia contratos indefinidos, ha tenido también un efecto apreciable (de casi el 30%) en la incidencia de los procesos de IT.
- Un fenómeno especialmente relevante para las empresas: bajas cortas y reiteradas.
Desde la óptica empresarial, uno de los aspectos más preocupantes identificados por la AIReF es la concentración creciente de procesos de corta duración y la reiteración de episodios en un grupo reducido de trabajadores. Concretamente se ha identificado que el 25% de las personas concentran el 55% de episodios de IT. Aunque estos procesos no generan gasto directo para la Administración, sí trasladan costes organizativos y productivos relevantes a las empresas, especialmente en sectores intensivos en mano de obra o con estructuras ajustadas.
Este patrón plantea un reto específico para la gestión empresarial, que debe desenvolverse en un marco jurídico cada vez más exigente en términos de tutela de derechos fundamentales y protección frente a represalias.
- Propuestas de la AIReF para mejorar la eficacia y eficiencia del sistema de IT. Análisis crítico de las mismas.
La AIReF no plantea una reformulación del marco jurídico de derechos de las personas trabajadoras en materia de IT, sino una mejora sustancial de la arquitectura institucional y operativa del sistema, orientada a corregir disfunciones de gestión, coordinación y seguimiento que hoy lastran su eficacia, todo ello sin alterar el marco de derechos definido por el legislador. Concretamente:
- En primer lugar, nos propone avanzar hacia un sistema de información verdaderamente integrado e interoperable, que permita una visión completa y compartida de cada proceso de IT desde su inicio hasta su finalización. La AIReF constata que la fragmentación actual entre los diferentes operadores que hemos visto anteriormente impide un seguimiento eficaz y genera decisiones basadas en información parcial. La propuesta pasa por unificar y cruzar datos apoyándose en herramientas analíticas avanzadas -incluida la IA- que permitan estimar duraciones esperadas, detectar desviaciones relevantes, anticipar riesgos de cronificación y activar actuaciones tempranas allí donde resulte necesario.
- En segundo término, la AIReF propone reforzar el papel del INSS, dotándolo de mayores capacidades técnicas y operativas para intervenir de forma más temprana y especializada, especialmente en aquellos procesos con mayores desviaciones respecto a los tiempos clínicamente óptimos o en trabajadores con episodios reiterados.
Este refuerzo debería articularse en un marco de colaboración más estrecha con la atención primaria, facilitando a los facultativos información sobre las condiciones laborales del trabajador y apoyando la práctica clínica con formación específica, herramientas digitales y un mayor respaldo de las inspecciones médicas.
- Asimismo, el informe pone el foco en la implicación de las grandes empresas, al constatar que una parte muy relevante de los episodios de IT se concentra en organizaciones de mayor tamaño. En este ámbito, la AIReF nos propone muchas de las cuestiones que analizamos en el siguiente apartado.
- Por último, la AIReF identifica las listas de espera del Sistema Nacional de Salud como un factor relevante en la duración de los procesos de IT, aunque advierte de importantes limitaciones en la información actualmente disponible. En este sentido, propone mejorar la calidad, cobertura y comparabilidad de los datos, extender la medición a todo el itinerario asistencial y avanzar hacia una evaluación integral que permita identificar los determinantes de las demoras y estimar su impacto real tanto sobre la duración de la IT como sobre otras políticas públicas.
Sin perjuicio del indudable interés técnico de estas propuestas, resulta obligado formular una valoración prudente sobre su alcance real. Las medidas planteadas por la AIReF parten, en buena medida, de la premisa de que los actuales déficits del sistema pueden corregirse mediante mejoras de coordinación, información y gestión, sin abordar de forma directa las limitaciones estructurales que afectan al núcleo del sistema de IT. En particular, la situación de clara sobrecarga y progresiva depauperación de la atención primaria, la configuración híbrida del sistema de gestión de la IT -especialmente durante los primeros 365 días- y la insuficiente protección de los profesionales sanitarios frente a determinadas presiones asistenciales, dibujan un escenario en el que resulta legítimo cuestionar que ajustes de carácter incremental sean suficientes para absorber el volumen creciente de procesos de baja médica que se proyecta para los próximos años. Desde esta perspectiva, las propuestas de la AIReF, aun siendo necesarias, difícilmente podrán desplegar toda su eficacia sin una revisión más profunda del diseño institucional del sistema y de los recursos humanos y materiales sobre los que se sustenta.
- El poder de dirección y control del empresario frente al absentismo. Recomendaciones de actuación.
En este contexto, resulta especialmente relevante recordar que el ordenamiento jurídico español no priva a la empresa de herramientas para gestionar el absentismo, siempre que se ejerzan de forma proporcionada, objetiva y respetuosa con los derechos del trabajador.
El poder de dirección y control reconocido en el artículo 20 del Estatuto de los Trabajadores permite a la empresa adoptar medidas organizativas, de seguimiento y de control vinculadas al correcto cumplimiento de la prestación laboral, incluso en situaciones de IT, siempre que no se invada el ámbito estrictamente clínico ni se incurra en prácticas discriminatorias o represivas.
La jurisprudencia viene admitiendo, por ejemplo, la licitud de actuaciones empresariales dirigidas a verificar la correcta comunicación de las bajas, la adecuación de las conductas del trabajador durante la IT a la situación médica declarada, la coordinación con las mutuas colaboradoras o la activación de mecanismos internos de gestión del absentismo.
Sin perjuicio de las reformas estructurales que correspondería impulsar al legislador y a las instituciones públicas, las empresas disponen ya de determinados instrumentos para mitigar el impacto del absentismo y de la IT:
- En primer lugar, resulta clave una gestión activa y temprana de los procesos, mediante el seguimiento sistemático de la duración, la reiteración y la incidencia por colectivos, puestos y centros de trabajo, respetando siempre la normativa de protección de datos. Poniendo especial atención y priorizando la gestión de los procesos de corta duración, así como las focalizarse en colectivos con bajas reiteradas.
- En segundo término, cobra especial relevancia la colaboración con las mutuas y, en su caso, con el INSS, utilizando los cauces legalmente previstos para promover revisiones médicas, propuestas de alta o adaptaciones del puesto de trabajo cuando sean viables.
- Asimismo, la empresa puede reforzar las políticas de prevención de riesgos laborales, promoción de la salud y reincorporación progresiva con una reincorporación gradual o adaptación del puesto, especialmente en patologías con elevada probabilidad de cronificación.
- Anticipar el impacto de la mayor “generosidad” de la cobertura en IT: reordenar el papel de los complementos retributivos en convenio. Es evidente que los esquemas de complemento influyen directamente en la incidencia de las IT.
Finalmente, debe extremarse el rigor en la gestión disciplinaria y extintiva, evitando cualquier automatismo y documentando adecuadamente que las decisiones empresariales responden a causas objetivas y previas, sin conexión con el ejercicio de derechos por parte del trabajador, a fin de prevenir riesgos asociados a la garantía de indemnidad.
En resumen:
- No hay soluciones mágicas al grave problema actual, ni se puede focalizar todo en uno u otro indicador. La combinación de todos los factores detectados por la AIReF y su implementación global en las empresas, con la ayuda de modificaciones normativas totalmente necesarias, debería minorar (esperemos) el absolutamente desorbitado porcentaje actual de ausencias vinculadas a la IT absolutamente insoportable para el sistema y para las propias empresas.
Como complemento a la presente Circular, accede al informe completo de la AIReF y a la infografía del mismo en los siguientes enlaces:
Acceda al informe completo de la AIReF.
Acceda a la infografía del informe de la AIReF.
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